Copenhague: 5 recomendaciones bajo la lluvia

Hace unas semanas, tuve la oportunidad de visitar la capital de Dinamarca: Copenhague. Es la primera vez que me atrevo a ir “tan al norte del mundo” je je… y recordé la razón: no me gusta el frío húmedo, ni la lluvia que nunca para. Así es, la ciudad es muy bonita e interesante pero la lluvia me acompañó todo el tiempo, snif, y no logré hacer todo lo que tenía previsto. Peeeeero, lo que hice, lo disfruté al máximo: ¡comida y cerveza! ¡Yeaah! 😀

A continuación les platico, al mismo tiempo que les comparto mis 5 recomendaciones para cuando tengan la oportunidad de visitar la capital danesa (y les toca mucha lluvia, como a mí):

1. El mercado de comida callejera en Papirøen

Un mercadito muy creativo, colorido, acogedor y moderno ¡sensacional! Está ubicado adentro de un antiguo edificio que anteriormente acogía una imprenta  (por eso el nombre).  Está formado de muchos puestecitos y food trucks con venta de comida de todo tipo ¡de muchas partes del mundo! Hay comida mexicana, italiana, coreana, brasileña,  turca, hindú, marroquí, etc . ¡Mmm! además, venden cerveza artesanal local ¡más mmmm! 😀  ¡Experiencia deliciosa y fantástica!

Papiroen en Copenhague ¡hasta tienen una chimenea para que no se sienta tanto frío!…y secar la ropa después de haberse mojado todo el camino je je je…
Cervezas locales, ¡mmm! Por cierto, la pinta cerveza cuesta como unos 9-10 Euros…más cara que en Berlín y en otras ciudades europeas.

2. El mercado de comida gourmet en Torvehallerne

Algo más tradicional y que tiene ya muchos años, es el mercado central de Torverhallerne. Hay más de 60 stands de comida y bebidas. Venden comida típica de Copenhague: pescado fresco y Smørrebrød, que es pan de granos o blanco con diferentes ingredientes, desde pescado hasta carnes. Todos servidos de manera muy creativa, ¡filas de gente para comprar un pedacito!

3.  El bar-cervecería Mikkeller

Al norte del centro, caminando unos 2 o 3  kilómetros se encuentra el bar Mikkeller and friends. Oh la la! el paraíso de la cerveza en esta lluviosa ciudad! 40 diferentes cervezas desde áciditas, pasando por tostaditas y llegando a las amargas a mil 🙂 Me faltó tiempo y paladar je je je…

¡Me encantó el Bar “Mikeller and Friends”! No solo por las 40 opciones en barril, sino por el concepto del lugar: orgánico y sencillez total. Sitúado en un sótano en una calle discreta…maravillosa experiencia. ¡Me sentía super feliz! 😀

4. Un paseo en barquito por todos los canales

El tour que yo hice fue el más completo, se llama Grand Tour. Te lleva por todos los canales de la ciudad, y desde el barquito pueden verse edificios emblemáticos de la ciudad, como: la casa de la ópera, los castillos reales, la biblioteca nacional y la famosa sirenita.

5. Echar un vistazo a Christiania

¿Alguna vez han visto que la marihuana se exponga y venda en stands como si fuera una expo de artesanías o kermess de pueblo? bueno, en este distrito libre y hippie de Copenhague es posible. Al pasear por una de las calles principales, verás pequeños stands que ofrecen diferentes tipos, colores y aromas de yerba verde. Está abierto todo al público y se puede oler, probar…y por supuesto comprar sin ningún problema. También, en esta zona se puede fumar marihuana libremente. Lo que no se permite es tomar fotos, así que se las debo je je je.

Del lado derecho: la bienvenida al distrito de Christiania. Foto del lado izquierdo: ” está ud. entrando a la Unión Europea” je je…

Nota curiosa: al regresar a Berlín, en el aeropuerto, nos estaba esperando un perro pastor alemán que olfateaba cuidadosamente a todos los pasajeros, incluyendo sus bolsas y equipaje. Nunca había visto que al regresar de un vuelo dentro de Europa hubiera control aduanal…y de drogas, je je je…

Por cierto, cuando me despedí de Copenhague, salió el sol:

Good bye Copenhague! 🙂

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