Visita a “Cervecería del Pacífico” en Mazatlán, Sinaloa

En mi reciente estancia en Mazatlán, de la cual les comentaba en el post anterior, visité la Cervecería del Pacífico, localizada en una colonia antigua del puerto, muy cerca al embarcadero.

A la planta, nos llevó un taxista en su “pulmonía” y nos dijo “ustedes vienen a visitar la cervecería y están interesados en como hacen la cerveza, y yo ya no quiero saber nada de la cervecería. Yo vivo aquí a un lado, mire (señalando su casa con paredes grafiteadas) y todas las madrugadas, desde hace seis años que vivo aquí, exactamente a las tres de la mañana, se escucha un ruido muy fuerte, como de líquidos cayendo en tinas gigantes, y un olor raro por todo el barrio, quien sabe que será, pero nos despierta a todos”

Mi acompañante – el Caballero de la Mesa Redonda – y yo, nos volteamos a ver en silencio y nos bajamos del taxi descubierto. El taxista nos dió su teléfono para que le llamáramos al final del recorrido, “ya que por aquí no pasan pulmonías”, agregó.

Al que madruga… se asa con el calorón

La cita de la visita, previamente acordada por teléfono con una amable chica, era a las 11:00 de la mañana. Llegamos demasiado temprano, por lo que, tuvimos que esperar afuera de las instalaciones bajo la sombra de un árbol, en medio de un mini estacionamiento improvisado de bicicletas y un puestecito de aguas frescas, que de frescas no tenían mucho, pues ya el hielo estaba derretido je je…pero eso sí, el señor vendedor muy amable y sonriente, nos platicó – mientras sudábamos la gota gorda – un poco sobre su vida y de su trabajo en la cervecería.

Siguiendo el camino amarillo

A las 11:00 am, llegó la edecán por nosotros, pensabámos que seríamos un grupo, pero no, sólo erámos nosotros dos, a quienes nos darían el tour. Sorprendidos de que nos hayan dado cita sólo a nosotros, entramos a las instalaciones, dejamos nuestra identificación en la caseta de recepción, nos dieron nuestro gafete, una malla cubre cabello y el casco de seguridad. Cabe mencionar, que al agendar la visita, me habían comentado que teníamos que ir vestidos con pantalón y zapato cerrado.

La chica, nos dió sonriente la bienvenida y nos recordó que no podíamos tomar fotos adentro de la fábrica; además, nos dió instrucciones que la siguiéramos, sólo caminando por las líneas amarillas. Nos tomó la foto del recuerdo que nos enviaría por e-mail, pero que a la fecha no la hemos recibido je je 😉

El recorrido por la fábrica incluyó muestra de los cilindros de almacenamiento de la malta, visita al piso de producción, donde se pueden apreciar los tanques de macerado, filtración y cocción/evaporación, todos monitoreados y controlados por computadora. Son unos tanquesotes, nos asomamos por la compuerta para verlos en movimiento. También nos llevaron donde almacenan el extracto de lúpulo que importan de Estados Unidos. El bagazo lo llevan al campo como alimento para ganado.

Para llegar a este departamentos, nos subimos a un elevador de carga, abierto por dos lados, donde se podía ver como íbamos subiendo, me controlé para que no me entrará el pánico…y lo logré. Luego nos llevaron al laboratorio de pruebas y control de calidad del producto terminado. Ya de nuevo abajo, fuímos al área de los fermentadores y reposo de la cerveza, de lejitos pasamos por el edificio de envasado y embotellado.

En esta planta, nos comentó la edecán, producen la cerveza Pacífico en botella de 1/4 y 1/2; la cerveza Corona de 1/2; y la Negra Modelo, en barril, que “no incluye ingredientes adjuntos”, sólo los cuatro ingredientes: agua, malta, lúpulo y levadura.

Otras presentaciones de la cerveza Pacífico como lata o ballenón, las producen en otras plantas, tienen 7 en todo el país.


 
Desde arriba

Al final del recorrido, subimos nuevamente en el elevador de carga, al último piso del edificio, donde queda el museo con objetos y datos históricos de cuando y como inició la cervecería: fué fundada en el año de 1900 por tres empresarios alemanes y abierta al público, un año después. La cerveza, estilo Pilsen, se envasaba en barriles de encino y se transportaba en carretas. No se utilizaban cereales adjuntos, sólo cebada. En 1954 fué vendida a Grupo Modelo, que a su vez, desde el 2012, pertenece a Anheuser-Busch InBev.

Los alemanes fundadores: German Evers, Jorge Claussen and Emilio Philippi

 
Sin duda, lo mejor del recorrido fué la parte del museo, porque desde ahí arriba se puede apreciar la ciudad y puerto de Mazatlán en todo su esplendor…y además, porque desde ahí arriba, con esa vista a “La Perla del Pacífico”, refrescamos el cuerpecito con unas cervezas muy, muy, muy merecidas, Pacífico, por supuesto.

 
Un interesante tour, lo recomiendo si llegan a visitar Mazatlán, ver a una cervecería industrial, que ha crecido tanto es ilustrativo. Si gustan saber más del proceso de elaboración de la cerveza industrial, como es la Pacífico, en este enlace pueden observar una imagen que explica el proceso muy claramente. ¡Ah!, casi olvidaba comentar, el tour es sin costo, sólo tienen que llamar por teléfono uno o dos días antes para agendar cita.

¡Saludos y hasta el siguiente post! 🙂